Estrés infantil

¿Los niños pueden sentir estrés?…la respuesta es: ¡CLARO QUE SÍ!

Es común que los adultos crean que los niños tienen todo muy fácil, que su único estrés es ir a la escuela, hacer tarea y pensar en qué jugar, pero…¿nos hemos puesto a pensar en todas esas actividades que realizan por las tardes? y en lo que ellos sienten cuando los adultos a su alrededor vivimos estresados, a la carrera y a veces con mal humor, cansados o hasta deprimidos…y es con esta actitud que les exigimos un montón de cosas.

Los niños, desde preescolar hasta preparatoria pueden llegar a sentir estrés y muchas veces nos mandan señales, pero nosotros, en ocasiones ocupados, no nos damos cuenta.

Los niños pueden sentir estrés por problemas académicos (no son flojos, no son burros…simplemente hay algo a lo que necesita adaptarse o que le expliquen de nuevo); los problemas en casa pueden derribar la seguridad y confianza en sí mismo; si algo ocurre en casa es importante mantenerlos al tanto pero evitar las peleas en su presencia: si los padres pelean que sea bajo llave. Si hubo un cambio de colegio, si le cambiaron la maestra, su mejor amigo se fue de la escuela; asiste a muchas clases por las tardes y no tiene tiempo de descansar o jugar…esto y mucho más puede generar estrés.

Los niños deben tener actividades físicas y sociales, como entrenar algún deporte o algún hobby, pero llenarles su día es meterlos a una olla de presión que puede explotar.

Siempre pon atención cuando tu hijo(a) se queja de algo o si ha cambiado su personalidad (más triste, agresivo, aislado, etc.), si su aprovechamiento escolar está por los suelos…a veces los niños envían gritos desesperados a través de su comportamiento…SIEMPRE APÓYALO Y CREÉLE CUANDO TE DIGA QUE ALGO LE MOLESTA!, Sentir tu comprensión, cariño y compañía vale más que mil masajes y terapias!

El estrés infantil puede llegar a problemas más graves como una depresión o síndrome del burn out, que ahora hasta los niños pueden padecer! Por lo que es importante que te acerques con tu psicólogo o médico de confianza en caso de que notes cambios de conducta que afecten su vida familiar, escolar y social.

 

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