¡Mi hijo no suelta el celular!

 

Con la tecnología y los smartphones apareció un problema. Junto con romperse la intimidad de muchos momentos, se afecta también la comunicación familiar.
La solución está en establecer ciertos límites. Una línea divisoria que, por lo repentino, muchos no han tenido muy claro dónde ubicarla.

Privarles de toda tecnología no es el mejor remedio. En una etapa en la que la integración entre iguales se torna esencial, las redes sociales se han convertido en la principal vía de los adolescentes para conseguirlo, puesto que han crecido pegados a ella; forma parte de su identidad.
Aislarles de todo ello no puede provocar más que un ‘efecto rebote’: “Cuando recuperen el móvil, lo usarán a lo loco”

El chiste no está en prohibir el uso del celular, sino “en enseñar a usarlo”, pero la educación requiere tiempo y ayuda mucho si logramos predicar con el ejemplo. “Para que un hijo no tenga el celular en la mesa, lo primero es que no vea que el padre lo tiene”, la mejor respuesta son los límites.


Imagen extraída de internet

Para ello, la responsable del Área Infanto-Juvenil del Instituto Burmuin arroja una serie de consejos:

A la hora del estudio no deben tener el móvil al lado. Es recomendable establecer ciertos tiempos, “como se hacía con la televisión”. “Pueden consultarlo cuando vayan a hacer un descanso”, aconseja la psiquiatra.

Cuando se vayan a dormir lo idóneo es que no se lleven el teléfono al cuarto. “Dormirán mejor cuando no haya estímulos visuales ni auditivos en el dormitorio”. Si lo usan como despertador, pueden sustituirlo por uno de verdad.

En clase. Deben aprender que no se permiten teléfonos móviles en el aula. Para ello, es esencial adoctrinar en el respeto a la figura del profesor.

En casa. Hay que evitar que el hogar se transforme en una “pensión compartida”. Durante las cenas se debe prescindir de la televisión y de otros dispositivos. “La familia debe hablar, comentar qué tal les ha ido el día. Estos aparatos actúan como intrusos que interfieren en las conversaciones”.

Predicar con el ejemplo. “Para que un hijo no tenga el móvil en la mesa, lo primero es que no vea que el padre lo tiene”.

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